El curso ha terminado y es momento de hacer un par de reflexiones sobre lo que ha funcionado y sobre lo que no.

Muchos compañeros del centro mostraron curiosidad hacia la temática tratada. Ya en clase, vi curiosidad por las herramientas vistas, pero también cierta reticencia a la hora de plantearse como llevarlas al aula. No todos los profesores cuentan con aula informatizada o con un grupo tranquilo al que se pueda llevar de la mano en un trabajo a través de Internet. Pero para mí lo más satisfactorio fue la propuesta final, el vivero, donde los compañeros asistentes al curso usaron la imaginación para plantear utilidades para las Nuevas Tecnologías. Las herramientas a nuestro alcance crecen y se simplifican sin cesar. Y sin embargo parece que estamos un poco estancados, realizando siempre el mismo tipo de proyectos. Del vivero han salido unas cuantas ideas originales que me encantaría ver realizadas.

Si volviera a dar este curso creo que lo haría un poco más básico, dando menos herramientas y me centraría más en los wikis. Pero en conjunto estoy satisfecha con los resultados y agradezco a mis compañeros la paciencia y la ilusión con la que han llevado mis clases.